martes, 1 de marzo de 2016

Manual del Director: Grupos Disfuncionales

Los juegos de rol son una actividad social, no dejan de ser un grupo de gente que se reune y hace algo, y como tal, están sujetos a todos los problemas que tienen los grupos sociales. Los juegos de rol combinan los problemas que pueden surgir del propio juego, rivalidades, estilos de juego diferentes, decisiones que no gustan a otros jugadores, etc. con los problemas que puede tener cualquier grupo social como pueden ser problemas de la vida cotidiana, problemas interpersonales, relacionales, etc.

Yo llamo grupo disfuncional a aquel grupo de rol que tiene problemas sin resolver que les afectan no sólo a nivel de juego, sino muchas veces también, a nivel personal.

Estos problemas no pueden ser tratados ni solucionados como una parte del juego, no hay métodos infalibles para solucionar problemas interpersonales derivados de la relación social, ya que se trata de problemas muy complejos y causados por diversos factores (a menudo difíciles de identificar o de interpretar).

Dos de las habilidades que nos pueden ayudar a solucionar problemas en la mesa de juego son la asertividad  y la empatía.

  • Podríamos definir la asertividad como la capacidad de exponer las ideas propias respetando las ideas ajenas. La asertividad tiene como finalidad comunicar nuestras ideas, sentimientos o legítimos derechos de una forma directa, pero equilibrada, tratando de no herir u ofender.
  • Por otro lado, la empatía es la capacidad para ponernos en el lugar de los otros y comprender sus sentimientos. En un contexto congnitivo, sería la capacidad para comprender los puntos de vista de los demás, aunque no se compartan.

El correcto uso de esas dos habilidades nos puede ayudar a resolver gran parte de los conflictos o problemas sociales que pueden surgir alrededor de una mesa de juego. En mi experiencia, muchos de los problemas pueden solucionarse usando lo que llamo "3C": Comunicación, Consenso y Compromiso.

  • Comunicación: Es muy importante que si existe un problema se hable de él, y se hable de una manera abierta, pero usando las dos habilidades anteriores: asertividad y empatía. Los problemas debajo de la alfombra provocan ansiedad, y pueden conducir a problemas más graves.
  • Consenso: Una vez identificados los problemas, hay que tratar de alcanzar acuerdos (aunque sea de mínimos) que impliquen a todos. A veces esto significa ceder en algunas de nuestras pretensiones o poner unos límites a los de los demás. Si estáis todos de acuerdo en que todos queréis jugar a rol y que todos queréis ser un grupo, tenéis una buena base para empezar. Conviene tratar de identificar aquellos elementos en común que son positivos para todos e identificar cuales son los que son negativos para evitarlos en la medida de lo posible.
  • Compromiso: Tan importante como alcanzar un acuerdo es comprometerse a cumplirlo y que no quede todo en papel mojado. El compromiso requiere esfuerzo y tener claro que sin él, los problemas pueden regresar.

Tened en cuenta que nada de lo expuesto anteriormente es una fórmula mágica que vaya a solucionar los problemas por arte de birlibirloque, pero espero que como consejos básicos, sirva de ayuda.