domingo, 28 de febrero de 2016

Manual del Director: El viaje del Héroe

Una de los principales reclamos de los juegos, sobre todo los juegos de fantasía, es la posibilidad de jugar a ser el héroe. Reconozcámoslo, muchos de nosotros hemos fanseado con ser caballeros Jedi, fieros jinetes rohirrim o poderosos bárbaros repartiendo mamporros, desfaciendo entuertos y llegando a lugares donde nadie ha estado jamás.

¿Qué es un héroe? Como siempre, tiramos primero de su significado y etimología para ir explicando.
héroe.

(Del lat. heros, -ois, y este del gr. ????).
1. m. Varón ilustre y famoso por sus hazañas o virtudes.
2. m. Hombre que lleva a cabo una acción heroica.
3. m. Personaje principal de un poema o relato en que se representa una acción, y especialmente del épico.
4. m. Personaje de carácter elevado en la epopeya.
5. m. En la mitología antigua, el nacido de un dios o una diosa y de una persona humana, por lo cual le reputaban más que hombre y menos que dios; como Hércules, Aquiles, Eneas, etc.

Vamos a empezar por la última, que es la más significativa. En la mitología antigua, el héroe era más que humano, hijo de dioses o favorecido por los mismos, y por lo tanto, capaz de hechos sorprendentes y prodigiosos. Los héroes daban vida a las epopeyas (poemas épicos de gran acción en los que intervenían hechos sobrenaturales). Entre los héroes más antiguos podemos destacar a Aquiles (La Iliada, Homero), Odiseo (La Odisea, Homero) y Gilgamesh (La Epopeya de Gilgamesh). El término acabó perdiendo su carga mitológica, para acabar designando a una persona que lleva a cabo una acción "propia de un héroe" es decir, una hazaña sin parangón que otros hubiesen considerado propia de seres con poderes cuasi divinos. Actualmente, es la primera acepción que tiene más fuerza (para el género femenino tenémos el término heroína, no se me solivianten). Un héroe es una persona famosa por sus hazañas y virtudes.

Dice una definición no tan apegada a la etimología que un héroe es aquel que reliza una acción extraordinaria en un momento extraordinario. Es decir, el que se alza en medio de la masa indecisa para hacer lo que debe hacerse, mostrando lo que siempre se han considerado cualidades positivas, valor, coraje y determinación en circunstancias poco comunes. Porque para que haya un héroe, generalmente tiene que haber un villano. El Ying y el Yang, luz y oscuridad que se complementan no pudiendo existir una sin la otra. Aunque ciertamente existen muchos héroes formados por capas de gris y no todos los villanos tienen rostro, que nuestro "enemigo" puede ser una catástrofe, una plaga o una tormenta. No importa, el villano es aquella circunstancia excepcional que nadie se atreve a afrontar, menos el héroe. Es aquí cuando asociamos riesgo y sacrificio con el héroe. El héroe hace lo que debe hacerse, muchas veces a riesgo de su integridad o de la de sus seres queridos, sacrificando muchas veces su vida en el proceso.

Y es que la épica del héroe está íntimamente ligada al viaje que realiza, el mito. Joseph Campbell en El Héroe de las Mil caras, nos describe el ejemplo del viaje del héroe, como desde la normalidad se enfrenta a un mundo sobrenatural (que está por encima suyo) y en ese transcurso, marcado por la negación, las pruebas, la soledad del héroe, la reconciliación y la apoteosis o reconocimiento, el héroe renace. El viaje es una crisálida que transforma al mortal en el héroe inmortal. El uno sin el otro no existirían. Nuestro héroe debe enfrentarse a pruebas fuera de lo cotidiano, lograr hechos asombrosos, y renacer. Aunque muchas veces, la historia acaba con el sacrificio del héroe, su muerte que no deja de ser en cierto modo, un renacimiento.

En el juego de rol, el héroe debe seguir la misma estela (siempre que juegues a juegos de temática épica). De lo mundano a lo divino a través de un viaje peligroso, donde se enfrente, no sólo al peligro físico, sino a su propia psique. El héroe debe crecer a lo largo de la historia, salir de la sombra de su villano, que debe estar a la altura, y derrotarlo. En muchos juegos esto lo simula la ascensión a través de los niveles del personaje, adquiriendo poder a medida que se avanza. Recordemos que para que un viaje se considere heróico, debe ser un desafío para el héroe, algo que ponga a prueba sus capacidades y su voluntad, no debe ser un paseo por el campo. Tiene que notar que puede fracasar y sentir el peso del fracaso y la derrota como una realidad. La muerte del personaje puede ser una amenaza tentadora, pero hay destinos peores que la muerte. Para fomentar la sensación de pérdida hay primero que conseguir la empatía del jugador con aquello que puede perder, dedicando parte del juego a interpretar estos hechos, consiguiendo que el jugador SIENTA la pérdida y el personaje que interpreta actúe en consecuencia. El éxito tiene que ser difícil, no vale como hazaña algo que se hace todos los días, debe ser algo complicado e insólito al alcance de pocos y por último, tiene que provocar la transformación del héroe en algún sentido, añadiendo en la trama los elementos que le ayudarán a crecer como héroe.

De este modo, la esencia épica del viaje heróico os hará disfrutar mucho más de vuestro juego.