domingo, 28 de febrero de 2016

Manual del Director: El olfato

Normalmente recurrimos a la vista y al oído para describir el entorno a nuestros personajes, con alguna referencia ocasional a lo que notan (sobre todo para enfatizar las sensaciones térmicas), pero raras veces he visto a los narradores involucrar el resto de sus sentidos. Vale, es díficil involucrar el gusto a menos que hagas una aventura con un fuerte contenido de meterse cosas en la boca (si, he dejado la frase así a posta para que hagáis gracietas). Es curioso que en la mayoría de los juegos haya habilidades como "Ver" o "Escuchar" pero nunca una de "Olfatear" dejando normalmente esto en el campo de la característica de Percepción. Podemos también achacar esto a la dificultad que existe para la mayoría de las personas con una cultura media para describir sabores u olores (¿A qué huelen las cosas que no huelen?, pues eso...).

A la hora de describir un escenario, trata de describir a los personajes como huele, te aseguro que notarán la diferencia. ¿Están en un taller? Haz referencia al olor a la grasa, a la goma de los neumáticos y al sudor de los empleados. ¿Están en un mercado? Diles como huelen las telas, la mezcla de olores de las verduras, el olor de la pescadería. ¿Están en una herrería? El olor de la fragua, el carbón, el humo, el sudor, el hierro. ¿En la cueva de un dragón? El olor de los excrementos, de los cuerpos a medio devorar, etc. Haz símiles, emplea frecuentemente el "Huele como..." porque activarás la memoria olfativa de tus personajes y les ayudarás a meterse mucho en la situación. Trata asociar materiales a olores para que te sea más sencillo.

Otro detalle importante es asociar olores a lugares o personajes. Si asocias muletillas o comportamientos a los personajes no jugadores para darles identidad... ¿Por qué no un olor?. La taberna que huele a laurel, el villano que huele a azufre o a colonia cara, la elfa que huele a resina de pino... Todos esos detalles te ayudan a enriquecer tu mundo y a hacer distintivos lugares, personajes y situaciones. Si tras varias apariciones de nuestro villano que huele a azufre, insinúas a los personaje ese olor, ya se prepararán para verlo aparecer y será igual de impactante que si lo vieran. Igual que podemos usar la memoria olfativa ya almacenada en los jugadores, podemos crear un registro nuevo, que asocie lugares o personajes a olores y de este modo, explotar ese potencial.

Y por último, el uso más común y obvio. Los olores pueden dar pistas fundamentales de nuestro entorno, el olor a quemado, a gas, pueden indicar peligros inmediatos, por ejemplo. El aroma a descomposición puede indicar a los personajes que se han adentrado en el terreno de un depredador y que hay cuerpos cerca, o el aroma a pólvora les puede dar la pista de que ha habido un tiroteo, aún cuando no haya otras evidencias. Es decir, que los olores no sólo sirven para describir el entorno, son pistas en si mismas que nos pueden ayudar a construir las aventuras, o evidencias para que los personajes avancen la trama.

Recuerda: activa la memoria olfativa, asocia olores a lugares o personajes, da pistas relacionadas con los sentidos.